Caio Borralho ha vuelto al gimnasio tras la lesión de costillas y la cirugía que le impidieron pelear contra Joe Pyfer en UFC 330. Aunque estima que su recuperación está entre el 90 y el 95 por ciento, el peso medio afirma que ya entrena sin restricciones. Según declaró a MMA Fighting, está trabajando en grappling, lucha y striking mientras se prepara para volver a competir en la división. Su objetivo es UFC 334, que se celebrará en Nueva York el 14 de noviembre. Borralho ve en este evento una oportunidad para volver a ser relevante en la categoría de peso medio con una pelea contra alguien del top 10.
No hay oponente anunciado ni confirmación oficial de pelea de Borralho en la UFC. Su objetivo es solo eso, un objetivo, no un acuerdo definitivo. Espera estar listo para comenzar su campamento en tres o cuatro semanas y considera que el evento en el Madison Square Garden es la fecha ideal para su calendario. La solicitud no se centra exclusivamente en Pyfer, aunque su pelea cancelada sigue siendo de su interés. Borralho afirma que está esperando que la UFC le presente un nombre que sea adecuado para él, la promoción y la división, y que aceptaría la pelea apropiada de inmediato. Esto lo mantiene enfocado en el nivel del oponente, más que en una rivalidad en particular.

Una amplia búsqueda para la próxima pelea de Borralho
La retirada forzosa fue una situación desconocida para Borralho. Comentó que cancelar la pelea contra Pyfer por una lesión fue la primera vez que se retiraba de una pelea de la UFC desde que se ganó su lugar en la organización. Si bien describió la situación como frustrante, también vio el tiempo de inactividad como una oportunidad para mejorar aspectos de su técnica y cuidar su cuerpo. Ahora que ha retomado los entrenamientos, afirma sentir que está alcanzando su mejor forma física. Pyfer sigue siendo uno de los posibles rivales para Borralho. Borralho calificó su enfrentamiento original como un combate fuerte y dijo que espera que se enfrenten tarde o temprano.
Según el informe, Pyfer detuvo recientemente al excampeón de la UFC, Israel Adesanya, y extendió su racha de victorias a cuatro. Sin embargo, Borralho no insiste en que la UFC vuelva a considerar esa pelea. También mencionó a Brendan Allen como un posible oponente y señaló que Allen y Pyfer podrían enfrentarse. El punto central es su deseo de enfrentarse a un peso mediano del top 10. Su argumento comienza con su último resultado. Borralho derrotó a Reinier de Ridder en marzo, respondiendo a una derrota por decisión ante Nassourdine Imavov. Señaló la actuación de De Ridder contra Roman Dolidze el fin de semana anterior como un contexto adicional para la victoria de marzo. Borralho describió su récord en la UFC como 8-1, con siete victorias consecutivas antes de la derrota ante Imavov. En su opinión, la victoria sobre De Ridder le devolvió el impulso, pero no eliminó la necesidad de otro desafío importante.
Por eso Borralho ha planteado su objetivo con mesura. Cree que está a una o dos victorias de una oportunidad por el título, en lugar de presentarse como un aspirante inmediato. Un rival del top 10 en UFC 334 le ofrecería la posibilidad de sumar otro resultado significativo, pero solo si la promotora propone un nombre adecuado. La postura de Borralho es clara: tiene autorización para entrenar, quiere pelear el 14 de noviembre en Nueva York y no tiene rival. Su objetivo es un combate contra un rival del top 10 que le permita consolidar su victoria sobre de Ridder, no un reencuentro forzado con un rival específico.
El debate por el título define el panorama del peso medio.
La búsqueda de Borralho se desarrolla paralelamente a una situación de campeonato aún sin resolver. Khamzat Chimaev busca una revancha inmediata después de que Sean Strickland le arrebatara el cinturón en mayo. Strickland ganó su pelea por decisión dividida, infligiéndole a Chimaev la primera derrota de su carrera en las MMA. Borralho había entrenado con ambos y afirmó que los intercambios de golpes entre ellos fueron lo que más le sorprendió. Esperaba que Chimaev intentara derribos en el primer asalto y creía que sería difícil mantener a Strickland en el suelo debido a su aplomo y su capacidad para levantarse de posiciones desfavorables.
Borralho también hizo referencia al cansancio de Chimaev en peleas anteriores, describiendo el combate como reñido. En opinión de Borralho, Imavov debería recibir la próxima oportunidad por el título en lugar de Chimaev. Citó la derrota previa de Imavov en peso semipesado ante Strickland, con poca antelación, y afirmó que Imavov ha hecho lo necesario para merecer una oportunidad. La perspectiva de Borralho no se centra tanto en nombrar a un próximo retador garantizado, sino en reconocer la importancia de las próximas peleas en la cima de la división. Dijo que Pyfer, Allen y otros contendientes forman parte de ese grupo, y que el ganador del próximo combate relevante podría ser el siguiente en disputar el título. Este debate más amplio sobre el título no cambia la postura inmediata de Borralho: está entrenando de nuevo, preparándose para UFC 334 y esperando que la promotora le ofrezca un oponente.
- Afirma que practica lucha cuerpo a cuerpo, lucha libre y golpes, y que su tiempo de recuperación ronda el 90 o el 95 por ciento.
- Espera poder comenzar el campamento de entrenamiento en tres o cuatro semanas y tiene como objetivo el UFC 334 en Nueva York el 14 de noviembre.
- Su petición es enfrentarse a un peso mediano del top 10, no simplemente volver a pelear con Joe Pyfer.
- No se informó de ningún oponente ni de ninguna contratación oficial por parte de la UFC.
| Tema | Dónde están las cosas |
|---|---|
| Último resultado | Borralho derrotó a Reinier de Ridder en marzo después de una derrota por decisión ante Nassourdine Imavov. |
| Posibles próximos rivales | Borralho dijo estar abierto a enfrentarse a Pyfer, Brendan Allen o a cualquier otro rival del top 10 que se ajuste a la división. |
| Perspectivas del título | Cree que una o dos victorias más podrían acercarlo a una oportunidad por el título. |
Borralho tiene un destino definido, pero aún no un combate confirmado. Tras la cirugía y un periodo alejado de la competición, afirma que está entrenando a pleno rendimiento y espera estar listo para comenzar el campamento en tres o cuatro semanas. Su cartelera preferida para el regreso es UFC 334, y busca un rival entre los diez mejores de la categoría de peso medio. Pyfer sigue siendo un posible oponente, Allen es otro nombre que ha mencionado, y Borralho está abierto a cualquier combate que tenga sentido para la división. Hasta que la UFC le asigne un rival, su objetivo declarado es consolidar su victoria sobre de Ridder y buscar una o dos victorias que, según él, podrían colocarlo en la lucha por el título.
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